Cómo acompaño el consumo de sustancias
Durante años acompañé a adolescentes en comunidades terapéuticas y a sus familias, y tengo formación en consejería terapéutica en drogadicción. Esa experiencia me mostró que el consumo rara vez es el único problema: suele ir de la mano con dolor emocional, conflictos en casa, presión de grupo o falta de un proyecto de vida.
En la ley colombiana, el consumo, el abuso y la adicción a sustancias psicoactivas se reconocen como un asunto de salud pública. Por eso trabajo sin juicios ni etiquetas. En consulta uso un enfoque cognitivo, psicosocial y familiar: revisamos los pensamientos y emociones que rodean el consumo, las situaciones de riesgo, las redes de apoyo y lo que la persona quiere para su vida.
Lo que ofrezco y lo que no
Mi trabajo es orientación y acompañamiento psicológico ambulatorio. Esto quiere decir que la persona sigue con su vida diaria y asiste a sesiones. No es un centro de rehabilitación, no hago desintoxicación y, como psicóloga, no formulo medicamentos.
- Evaluación inicial del consumo y de su impacto en la vida de la persona.
- Trabajo en la motivación para el cambio, a su ritmo y sin presiones.
- Identificación de situaciones de riesgo y estrategias para manejarlas.
- Orientación a la familia sobre cómo acompañar sin castigar ni encubrir.
- Apoyo para prevenir recaídas después de un tratamiento.
Cuando el consumo es muy intenso o la persona no logra sostener cambios en casa, puede necesitarse un tratamiento residencial o médico. En esos casos te lo digo con honestidad y oriento a la familia sobre las opciones de atención y cómo acceder a ellas a través del sistema de salud.
Si tu hijo o hija consume
Descubrir que un hijo o hija consume marihuana, usa vape o ha probado perico o tusi genera miedo y rabia. Es normal. Lo más útil es buscar un momento de calma para hablar, escuchar antes de sermonear y dejar claro que tu preocupación nace del cariño.
Con adolescentes, la primera cita se coordina con la madre, el padre o el acudiente. Al joven le explico que lo que habla conmigo es confidencial, con un límite claro: si hay riesgo para su vida o la de otras personas, informo a la familia.
Cuando un ser querido no quiere ayuda
Es una de las consultas más frecuentes. No se puede obligar a una persona adulta a cambiar, pero la familia sí puede cambiar la forma en que responde. Muchas familias caen sin darse cuenta en la codependencia: cubren las consecuencias del consumo, viven pendientes de controlar y dejan de lado su propia vida.
Podemos empezar contigo. En sesiones de orientación trabajamos en poner límites claros, cuidar tu salud emocional y comunicarte de una forma que abra la puerta a que tu ser querido acepte ayuda.
Cómo es el proceso
- Primer contacto por WhatsApp: basta con saludar y coordinamos la cita, sin necesidad de dar detalles por mensaje.
- Primera cita: escucho la situación, conozco la historia del consumo y explico cómo trabajo.
- Objetivos: definimos juntos qué se quiere lograr, por ejemplo reducir riesgos, dejar una sustancia o mejorar la convivencia en casa.
- Seguimiento: al comienzo suele ser una sesión semanal o cada quince días, con encuentros familiares cuando ayudan. La duración depende de cada caso y la revisamos durante el proceso.
Atiendo de forma presencial en Neiva y por videollamada para toda Colombia y el exterior. La modalidad virtual también funciona bien para familiares que viven en otra ciudad.
Cuándo buscar atención médica o urgente
La abstinencia puede ser un riesgo médico
Suspender de golpe el alcohol o ciertos tranquilizantes llamados benzodiacepinas, después de un consumo diario y prolongado, puede causar síntomas peligrosos como temblores fuertes, confusión o convulsiones. Antes de dejarlos, busca una valoración médica.
La consulta psicológica no es un servicio de emergencias. Si hay una intoxicación, pérdida de conciencia, agitación intensa o peligro inmediato, llama al 123 o acude a urgencias. También recomiendo valoración médica o psiquiátrica cuando aparecen tristeza profunda, ideas de muerte, síntomas como escuchar o ver cosas que otros no perciben, o se necesita medicación. Pedir ayuda es un paso valiente y existe apoyo.
Si te identificas con algo de lo que leíste, escríbeme por WhatsApp. Coordinamos una primera cita para conversar con calma y ver juntos el camino que más se ajusta a tu situación.




