El duelo es una respuesta natural ante la pérdida
El duelo es la forma en que las personas reaccionamos cuando perdemos a alguien o algo muy importante. No es una enfermedad ni una señal de debilidad. Es un proceso que toca las emociones, el cuerpo, los pensamientos, las relaciones y, muchas veces, la fe o el sentido de la vida.
En las primeras semanas y meses es común sentir cosas como estas:
- Tristeza profunda, llanto que llega sin aviso o una sensación de vacío.
- Incredulidad, como si la persona fuera a volver en cualquier momento.
- Rabia, culpa o reproches sobre lo que se hizo o se dejó de hacer.
- Cansancio, cambios en el sueño o el apetito y dificultad para concentrarse.
- Momentos de calma o incluso de alegría, seguidos de nuevas olas de dolor.
Las etapas del duelo no son un camino fijo
Seguramente has oído hablar de las etapas del duelo: negación, rabia, negociación, tristeza y aceptación. Pueden servir para ponerle nombre a lo que sientes, pero no son una lista que deba cumplirse en orden. Muchas personas no pasan por todas, otras van y vuelven entre ellas, y algunas viven varias emociones el mismo día.
Por eso no te comparo con un modelo ni te pongo plazos. El duelo por la muerte de una mamá no se vive igual que el de un esposo, un padre o un hijo, y cada historia trae sus propios recuerdos, pendientes y formas de despedirse.
Cómo acompaño el duelo en consulta
Tengo formación en atención por muerte y duelo, en atención en crisis y primeros auxilios psicológicos, y en terapia cognitiva. Trabajo desde un enfoque cognitivo, que ayuda a revisar pensamientos que aumentan el sufrimiento, como la culpa excesiva. Le sumo una mirada psicosocial y familiar, porque el duelo ocurre dentro de una familia, una cultura y unas creencias que merecen respeto.
No se trata de olvidar a quien partió ni de superar un duelo a la fuerza. En las sesiones podemos trabajar, a tu ritmo, en:
- Hablar de la pérdida y de la persona con libertad, sin juicios.
- Darle un lugar al dolor, la rabia o la culpa en vez de guardarlos.
- Recuperar poco a poco rutinas de descanso, alimentación y apoyo.
- Adaptarte a los cambios prácticos y familiares que dejó la ausencia.
- Encontrar formas de recordar y honrar a tu ser querido que te den calma.
Duelo en adolescentes y en la familia
Durante años he acompañado a adolescentes y a sus familias, y he visto que los jóvenes a veces viven el duelo en silencio, con irritabilidad, aislamiento o cambios en el colegio. Con adolescentes, la primera cita se coordina con la mamá, el papá o el acudiente. Al joven le explico que lo que hablamos es confidencial y cuáles son los límites legales de esa confidencialidad cuando hay un riesgo para su vida o la de otros.
Si te preguntas cómo acompañar a alguien en duelo, también puedo orientarte. Suele ayudar más estar presente y escuchar que dar consejos, no presionar para que la persona hable o deje de llorar, y respetar los rituales que le den consuelo.
Cómo es el proceso
- Me escribes por WhatsApp y acordamos el día, la hora y la modalidad. Por ese medio también te informo el valor.
- En la primera cita conversamos sobre la pérdida, cómo te sientes hoy y qué te gustaría trabajar.
- Definimos juntos unos objetivos y una frecuencia orientativa, por lo general semanal o quincenal al inicio.
- Revisamos cómo vas y ajustamos el proceso. La duración depende de cada persona, así que no te prometo un número fijo de sesiones.
Atiendo de forma presencial en Neiva y por videollamada para personas en cualquier lugar de Colombia o en el exterior, algo útil si vives lejos de tu familia o no tienes ánimo para desplazarte.
Cuándo buscar otro tipo de ayuda
En la mayoría de los casos, el dolor se va transformando con el tiempo y el apoyo de otras personas. En algunas situaciones el duelo se vuelve prolongado o complicado: el sufrimiento sigue siendo muy intenso mucho tiempo después y no permite retomar la vida diaria. Solo una evaluación profesional puede orientar sobre lo que está pasando.
Te recomiendo buscar también una valoración médica o psiquiátrica si:
- La tristeza profunda y la falta de energía se mantienen casi todos los días durante semanas.
- Llevas muchas noches sin dormir o has dejado de alimentarte.
- Aparecen pensamientos de no querer vivir o de reunirte con la persona que murió.
- El consumo de alcohol u otras sustancias está aumentando.
Si estás en peligro ahora
Este no es un servicio de urgencias. Si tú o alguien cercano está en peligro inmediato, llama al 123 o acude al servicio de urgencias más cercano. La ayuda existe y pedirla es un acto de cuidado.
No tienes que atravesarlo a solas
Pedir ayuda no significa que estés olvidando a tu ser querido. Si sientes que necesitas un espacio para hablar de tu pérdida, escríbeme por WhatsApp y coordinamos tu primera cita. No necesitas contarme los detalles por mensaje; eso lo conversamos en consulta.




